Hepatitis Canina
La Hepatitis Canina, es una enfermedad hoy en día poco frecuente, esto se debe a la administración de vacunas preventivas para nuestras mascotas.
La hepatitis canina puede afectar a cachorros como a perros adultos los cuales no han tenido un programa adecuado de vacunas; esta enfermedad daña el hígado y los riñones es causado por el virus adenovirus canino tipo 1, la principal fuente de infección es la ingesta heces, orina, secreción nasal y saliva de animales infectados.
El periodo de incubación es de 7 días, este virus puede permanecer semanas en ambientes ya que presenta una resistencia considerable a desinfectantes.
La hepatitis infecciosa canina se puede presentar de una manera crónica y aguda, la hepatitis en la fase crónica se desarrolla a largo plazo; lo cual causa una inflamación progresiva del hígado la cual termina desarrollando una cirrosis y también causa una necrosis del hígado (muerte de los hepatocitos).
La fase crónica no tiene cura, pero con un control y tratamiento asintomático adecuado nuestra mascota puede tener una buena calidad de vida sin apenas síntomas. Algo importante de recalcar es que la hepatitis contagiosa canina no es contagiosa para el ser humano.
Síntomas: fiebre, pérdida del apetito, letargo, vómitos, diarrea, sed excesiva, poliuria (orina excesiva), vientre inflamado, ictericia en piel, orejas, encías (color amarillo del cuerpo).
Se presenta en las mascotas que se recuperan, una característica en el ojo conocido como Ojo azul; esto sucede en el 25% de los casos técnicamente más conocida como queratitis intersticial, en la mayoría de los casos desaparece en unos días.
Diagnóstico: Se determina por Pruebas de laboratorio, historia clínica, biopsia, ultrasonido.
Tratamiento: El tratamiento de la hepatitis canina es asintomático y de apoyo. Lo que se busca con el tratamiento es detener las infecciones secundarias y controlar los fluidos que nuestra mascota necesita y pierde por los vómitos o diarreas.
Se le administran esteroides, antibióticos de amplio espectro, transfusiones sanguíneas o de plasma (en algunos casos), protectores gástricos, protector hepático, antieméticos.
Dieta especial baja en proteína, lo cual evita sobre cargar el hígado.
Prevención:
Es por medio de la vacunación de tu mascota desde cachorro y su vacunación anual en mascotas adultas.
Recuerda.
Que la hepatitis infecciosa canina es una enfermedad mortal, y muy contagiosa la cuál necesita la intervención de un profesional calificado para el tratamiento y como para su diagnóstico.
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